martes, diciembre 26, 2006

Un año depués...

Cuaderno de bitácora, Escribe lo que quieras...



Diciembre es un mes de balances. Lo hacen los bancos, las empresas y personalmente, cada uno en su fuero más íntimo también pone en la balanza los pro y los contra del año que finaliza.
Es época de frustraciones por aquello que nos prometimos y no cumplimos, pero también de alegría, por los pequeños logros que hemos conseguido a partir de la fuerza de voluntad o empeño que supimos aplicar.
El balance de éste blog es muy bueno: ha conseguido sobrevivir a su primer año de vida y le ha dado a su creador la posibilidad de encontrarse con personas con las cuales, de otro modo, jamás lo hubiera conseguido.
Es por eso que para finalizar el año, como una forma de agradecer a todos aquellos que han pasado por aquí firmando o simplemente leyendo, he decidido abrir un pequeño “Cuaderno de bitácora”, para que cada uno deje escrito en los comentarios lo que real y literalmente le venga en ganas.
La idea es dejar escrito, por ejemplo, eso que no podrías poner en tu blog; ese amor u odio que sientes por alguien o algo en particular; un deseo; un sueño; una metáfora; esa frase o pensamiento que llevas como una oración en todo momento; un reproche; un agradecimiento; una frustración; una idea que creer podría cambiar el mundo; la utopía que has perseguido siempre; lo que te parecen la vida y la muerte.
Estoy seguro que sea lo que sea que escribas, abrirá una nueva puerta hacia la comunicación, porque si hay algo para lo que sirve un blog es para comunicar y transformar el universo en la parcela de nuestra propia casa.

lunes, diciembre 11, 2006

Nunca más

Soñó con el bronce
pero acabó en el fango




América despacio se va curando sus propias heridas y eliminando el sedimento ignominioso de la vergüenza que la tiñó tantos años. Hoy ha caído otro bastión, quizás el último, de una ideología mesiánica que amparada en la doctrina del terror, sólo consiguió dividir a los hermanos, diezmar a los pueblos y congelar durante más de dos décadas la evolución lógica y natural de las ideas.
Se ha ido el asesino y el traidor; el ladrón y estafador; el que soñó con el bronce pero acabó en el fango. El que no tuvo piedad con sus propios hermanos y los asesinó por las dudas, porque “muerto el perro se acabó la rabia”, como le dijo en una oportunidad a otro general. El traidor que traicionó a las instituciones chilenas a las que había jurado fidelidad y el ladino que no tuvo empacho en espiar para Inglaterra durante la Guerra de Malvinas mientras se llenaba la boca hablando de América. El ladrón que saqueó a cara descubierta a quienes masacró y el estafador que jurando defender a Chile se embolsó paulatinamente parte del patrimonio y las riquezas de su gente.
¿Cómo puede alguien en su sano juicio, llorar la muerte de tan nefasto personaje?
Duele que él tenga derecho al funeral que le privó a sus víctimas, pero tampoco cabe celebrar su muerte como si de un triunfo se tratara. El verdadero triunfo del pueblo chileno, el que lo sufrió en carne propia, es saber que se ha hecho justicia y que ya no habrá Mausoleo ni eternidad histórica y que en poco tiempo habrá una condena póstuma que va a reemplazar todo el falso reconocimiento que su mente pervertida le hizo imaginar.
El verdadero triunfo del pueblo Chileno es mirar el cielo hacia los Andes, apretar los puños y contener la emoción en silencio, con la certeza de que tal vez sea Víctor Jara quien lo reciba en la antesala del infierno, con su guitarra en la mano y le cante “Vientos del pueblo”.



(Letra de la Canción) De nuevo quieren mancha rmi tierra con sangre obrera, los que hablan de libertad y tienen las manos negras, los que quieren dividir a la madre de sus hijos y quieren reconstruir la cruz que arrastrara Cristo. Quieren ocultar la infamia que legaron desde siglos pero el color de asesinos no borrarán de su cara. Ya fueron miles y miles los que entregaron su sangre y en caudales generosos multiplicaron los panes. Ahora quiero vivir,j unto a mi hijo y mi hermano ,la primavera que todos vamos construyendo a diario. No me asusta la amenaza, patrones de la miseria. La estrella de la esperanza continuará siendo nuestra. Vientos del pueblo me llaman ,vientos del pueblo me llevan. Me esparcen el corazón y me aventan la garganta. Así cantará el poeta, mientras el alma me suene, por los caminos del pueblo, desde ahora y para siempre.

sábado, diciembre 02, 2006

¿y a ti qué te pasa?


Entre los escritores existe una vieja tradición: hablar del síndrome de la página en blanco. Parece que frente a ella perdemos toda inspiración y las ideas se evaporan con extrema volatilidad. Todos lo hemos sufrido , para que negarlo, pero creo que se trata de un mito o de una manera de justificarnos a nosotros mismos de nuestra poca dedicación.
En lo personal, hay algo que sí me asusta y es el síndrome de la mente en blanco. Es decir, encontrarme un día con que no tenga absolutamente nada que decir, nada que contar, ninguna que idea que me zumbe en la cabeza como una mosca.
Leo con frecuencia, en blogs favoritos, que el autor se declara imposibilitado de escribir “algo interesante”. Es cuando se disculpa frente a sus lectores y amigos y promete volver cuando las musas levanten la huelga general. Pero curiosamente, mientras esgrime sus motivos o indaga en ese misterioso mundo interior que parece haberle vuelto la espalda, se halla escribiendo algo. Entonces yo le diría: “pero cómo, ¿no era que no tenías nada que decir? Ves que sí tienes”.
Me duele ver cuando un blog se llama a silencio por esa causa, por la supuesta falta de ideas o temas sobre los que escribir. Y me duele, porque asumo que esa persona me está cerrando las ventanas que dan a su vida; me está privando de una fuente de enriquecimiento personal que yo valoro mucho, pero más me duele porque detrás de ese anuncio de “nos vemos pronto”, hay alguien que sufre el “quiero y no puedo” o el “quiero y no sé cómo”.
Si nos gusta escribir, si sentimos la ingente necesidad de volcar nuestras sensaciones en una pantalla, si gozamos con ver en palabras la idea que nos ha dejado dando vueltas en la cama hasta las tantas de la madrugada, si todo eso, no deberíamos privarnos jamás de ese placer.
Las palabras son aves en cautiverio dentro de nuestra propia alma; escribir es liberarlas, echarlas a volar, darles la oportunidad de conmover, embellecer el cielo de los demás, son la más clara demostración de amor y gratitud.

Nota: Esto me vino a partir de una entrevista al poeta catalán Joan Margarit, que publica El País de Madrid. Me dio que pensar de cómo el ser humano puede sacar partido de la escritura a lo largo de su vida y lo relacioné con la supuesta falta de inspiración que tantas veces nos agobia.
http://www.elpais.com/articulo/cultura/ciencia/convence/poesia/conmueve/elpepucul/20061202elpepicul_4/Tes

lunes, noviembre 27, 2006

De la Intuición a la Certeza



Cuando uno descubre un buen vino tiene la obligación de hablar de él a sus amigos pero si, por azar, se encuentra con un/una poeta capaz de conmoverlo con sus palabras, pues entonces, tiene el deber de conciencia de gritarlo a los cuatro vientos.

El pasado miércoles 22 de noviembre en Salamanca, tuve el privilegio de asistir a la presentación de un libro, cuya autora, hasta ese momento, sólo conocía de haber leído en su bitácora. Flanqueada por su editor y el coordinador del taller al que asiste, allí estaba Mamen Somar, tímida y nerviosa, ante un público numeroso formado por amigos, familiares, compañeros de taller, amantes de las letras y algún que otro “extranjero” como yo, a las fronteras de Salamanca, que llegaron guiados por esa intuición inexplicable que siempre nos conduce al lugar ideal.

Reveló el editor los detalles de su pequeño gran descubrimiento y el maestro de escritores reseñó el camino que desembocó en éste libro llamado “Interior de una sombra”. Así, finalmente, le tocó a Mamen, agradecer y leer algunos de los poemas que integran la obra. De su voz tan particular y con inconfundible acento castellano, brotaron las palabras que colmaron las ansias de todos. Aplausos, firma de ejemplares, agradecimientos y un “after poetry” para compartir una copa en el “rincón de los lápices”.

La fresca noche salmantina nos acogió en su escenario medieval y me devolvió a mi mundo, con las solapas levantadas y manos en los bolsillos; en uno de ellos, un libro ávido por abrirse como una rosa y perfumarme el alma. Entrada ya la madrugada, la intuición se transformó en certeza luego de la segunda lectura de sus sesenta páginas.

Quiero compartir con todo aquel que pase por aquí, este poema llamado Desnudez, que realmente me hace vibrar y que elijo, tal vez, porque creo que la autora va desnudando su alma en cada palabra escrita.

Tu boca desnuda mi nombre

Por eso es tan difícil olvidarte
Por eso es tan difícil que me olvides

Aquella vez primera que lo escuché de tus labios

Ese aliento nervioso
del despojar de la ropa
casi sin permiso,
casi sin dudarlo.

Un susurro
y todo fue a para al suelo

Por eso no hemos conseguido superarlo

Porque es mi nombre sólo si me llamas
Porque es mi boca sólo si te nombra



Os recomiendo sinceramente pasar por Otro Cuento
http://mamensomar.blogspot.com/
si os gusta la poesía, claro está.

sábado, noviembre 11, 2006

Una de Política...

S.O.S. para Jorge Arbusto

Joder Jorgito!!!...parece que te avivaste que se acerca el final... Mirá lo que son las cosas, la soberbia se te cayó como un calzón sin elástico y saliste a poner cara de perro enfermo a los medios y a justificarte solicitando ideas.
Pero para no perder las mañas, te cargaste al gilipollas de Rumsfeld...Es que se veía que este tío con nombre de pato, no podía resolver nada, mucho menos, si tenemos en cuenta que hasta no hace mucho era carne y uña con Saddam. Vos a lo mejor no te acordás, porque en esa época estabas tratando de desintoxicarte del alcohol, pero el pato Donald (ojo, que lo digo cariñosamente, porque se parece físicamente y hasta camina igual que tío Rico), se visitaba con Hussein. Sí, sí, sí... hasta cerraban negocios y urdían conspiraciones...todo en un marco de gran cordialidad y cooperación. Si no me crees, pispea la foto.

Apretón de manos de verdaderos colegas



Bueno, eran lo que acá en España llamamos “colegas”; joder! lo que no me entra en el coco es que Saddam por aquellos años fuera un tío de ley como para salir con él de marcha, disfrutar de las odaliscas y de los mejores chupitos de Babilonia. Claro, el boludo fue Saddam, en creer que cargándose a unos cuantos miles de iraníes a cuenta de ustedes, tendría inmunidad de por vida. Ja! cómo lo acostaron!!!, ché Jorgito, eso no se hace... ¿no le explicaron a Saddamcito que los únicos que tienen inmunidad de por vida son ustedes?.
Y encima ahora lo mandan a la horca por “limpiar” un centenar de kurdos ...Jorgito -entre nosotros- menos mal que la justicia es yanqui y no divina, porque si no imaginate que, por genocidio?, de la CIA y el FBI habría que mandar a la horca hasta los que lavan los vidrios....de los funcionarios de estado, no se salvaría ni el de ganadería y agricultura y de los presidentes...me cago en la leche!, de Washington para acá estarían toditos haciendo fila por orden de llegada.
En fin, que ahora entiendo porque tanta gente desea la “green card”...es que es un salvoconducto cojonudo: fuera de USA podes conspirar, robar, matar, violar y cometer las aberraciones más aberrantes (y perdón la redundancia) y siempre vas a zafar. Bueno, también es como decía mi abuela, hay que aprovechar mientras dure, porque la burbuja de pedos en la que viven todos ustedes, se pincha en cualquier momento y la gente los va a colgar de los huevos a todos. Después no digas que no te avisé.
Mierda! que al final me fui de tema y yo quería sugerirte algo para terminar con el asunto este de Irak. Es simple Jorgito, levantá campamento, que soldado vivo sirve para otra guerra.


miércoles, noviembre 01, 2006

Necesidad o Casualidad...?

Y de pronto te encuentras sentado en una terraza mirando el mar. La noche es cálida y te pediste una cerveza mientras intentas adivinar hacia dónde irá aquel barco, cuyas luces titilan en el horizonte. Oyes un ruido en la mesa siguiente: alguien se ha sentado. Es el vaho dulzón de un perfume de mujer que reconoces, el que te hace girar.
Ella es joven -tal vez demasiado para ti y lo asumes- lleva el cabello claro, recogido en una cola y no reparas en su ropa. Pero te gustan sus ojos, la manera con que te miraron, el modo con que dejaron de mirarte. Apuras un trago de la cerveza que casi se ha evaporado de tu copa mientras descubres que ha estado llorando. La luz que le llega desde una marquesina, algo amarillenta, realza unas ojeras que no ha querido evitar con maquillaje.
Tristeza –piensas- eso es lo que rezuman sus ojos y sus labios y sus manos. Ahora enciende un cigarrillo, aspira y juega con el humo que exhala, lanzándolo lentamente al aire. De su bolso extrae una pequeña libreta, hace una anotación, arranca la hoja y la coloca debajo del cenicero de cristal. No puedes dejar de observarla. Te gusta. Desearías poder acercarte y saber por qué ha llorado, pero no sabes cómo hacerlo sin correr el riesgo de que, simplemente, te fulmine con un gesto de indiferencia. Cuando el camarero llega con otra cerveza aprovechas para mirarla mejor y suponer su edad, ¿veinticinco, treinta, treinta y tres?...quien sabe, la figura y sus facciones son las de una adolescente.
Estás seguro, que si lograras arrancarle una sonrisa, se fijaría en ti. Es cuando te asalta la idea de intentar un truco de magia. Sabes que nunca fallan, pero ¿cómo hacerlo, si ni siquiera eres mago? Lo piensas y sonríes. Pero te está mirando cuando tu la miras. Te preguntas cuánto hace que te está mirando. Ahora ella también sonríe. ¿Y el truco de magia?, ya no te hará falta. Decides ir más allá, pase lo que pase. Te acercas a su mesa. Ella acepta la “birra” que le invitas. Hablan más de dos horas y te cuenta que mañana emprenderá un largo viaje para reencontrarse consigo misma. Entonces tu le revelas que estás escribiendo una novela que tendrá un final feliz. “¿Quieres un papel en mi novela?”, le preguntas...”¿quieres acompañarme en mi viaje?”, te tienta.
Caes en la cuenta de que ambos han traspasado la línea del tiempo; te ha contado su vida y penas de amor y tú también lo has hecho. Es como si aquel encuentro hubiera estado planeado desde el principio de los tiempos. Cuando se marcha, sólo dice “hasta otra vez”. Te quedas mirándola mientras se pierde, primero entre la gente de la terraza y luego en la penumbra de una callejuela que baja hacia el puerto. Ahora te gusta mucho más, aunque sea joven, tal vez demasiado para ti. Pagas y te vas, pero antes, recoges el papel que ha estado doblado debajo del cenicero de cristal. Lo lees. “¿Necesidad o casualidad?”, eso dice, nada más.

domingo, octubre 22, 2006

ALONSO BICAMPEOOOOOONNNN!!!




Fernando...Gracias por ésta alegría!!!

domingo, octubre 15, 2006

Josemi,
el niño que quería saber de historia

José Miguel de doce años recién cumplidos, vivía en la afueras de Madrid. Era el menor de cinco hermanos de una familia que se dedicaba a la cría de ovejas. Su padre que era herrero, una profesión que había heredado de su abuelo, trabajaba en una fábrica de herrajes para carros pero también ayudaba en las tareas de la casa. Su madre había aprendido los secretos para hacer el mejor queso de leche de oveja que había en la zona, y los había transmitido a todos sus hijos. Las tres hermanas de Josemi, apenas concluyeron con la escuela elemental se dedicaron plenamente a la fabricación de los productos lácteos, mientras que su único hermano, el mayor de todos, deseaba graduarse cómo médico, para lo cual, estudiaba en una universidad de Vizcaya.
La familia vivía con cierta holgura económica, aunque los padres de Josemi no se cansaban de relatar a sus hijos las historias de los padres de sus padres, gente que, aseguraban, habían vivido épocas muy difíciles. Por entonces las epidemias y las guerras habían diezmado a la población reduciéndola a un tercio y la miseria y el hambre no habían dejado casi ningún hogar sin visitar. Josemi escuchaba aquellos relatos y a pesar de su corta edad, valoraba enormemente el esfuerzo de sus padres por llevar la casa adelante y se afanaba en conocer detalles de la historia de aquellos años negros. Para ello, siempre estaba preguntando y una vez por semana pedaleaba en su bicicleta casi diez quilómetros para ir a una biblioteca en las inmediaciones de la Puerta de Alcalá, a leer historia en libros antiguos. El problema era que debido a un gran incendio que asoló Madrid hacia mucho tiempo, se habían quemado gran parte de los libros que existían en las distintas bibliotecas. Por lo que no había mucho donde leer.
Aquella mañana de octubre, se dirigió hacia la escuela que quedaba a unas veinte calles de su hogar. No usaba la bicicleta a menos que se le hiciera tarde. Le gustaba ir caminando para juntarse en el trayecto con sus compañeros de escuela y tomar un atajo a través de un túnel que, según Manolo el hijo del farmacéutico, había pertenecido a una antigua empresa que explotaba minas de carbón. Bajaban por unas escaleras destruidas, que estaban disimuladas detrás de gruesos portones de hierro, en los que colgaba un cartel de “prohibido el paso”, pero aprovechaban un pequeño resquicio en la parte inferior de uno de los portones para ingresar gateando. Luego caminaban unos trescientos metros sobre un camino de rieles y salían a la superficie a través de una tapa redonda que les hacía aparecer en el patio trasero de una iglesia en ruinas. En una oportunidad, dentro del túnel, habían encontrado un puñado de monedas antiguas, pero éstas les fueron requisadas por el maestro, quien les asustó diciendo que estaba prohibido tener aquellas monedas y que podrían ir presos. A pesar de ello, jamás dijeron dónde las habían hallado.
Era lunes y el maestro Santibáñez, quien además de haberse quedado con las monedas, era el profesor de historia, daría dos horas de clase. Josemi asistía con renovado entusiasmo cada lunes a sus clases, donde el maestro relataba historias fantásticas, todas relacionadas con el pasado de España, Europa y el mundo. Hablaba frecuentemente de los grandes inventos de la antigüedad de los que ya no quedaban rastros; de grandes puentes y obras de ingeniería que ya no existían; de grandes hombres y científicos que habían dado su vida para hacer del mundo un lugar mejor para vivir, pero que no habían conseguido evitar las guerras y las epidemias.
Aquella mañana de octubre al entrar en el aula, el maestro dijo a sus alumnos: “Hoy hablaremos del siglo de los grandes cataclismos y me gustaría que tomen nota de algunas fechas y hechos que os habré de relatar. Saquen sus cuadernos y escriban la fecha de hoy, 15 de octubre del año 2175”.

martes, octubre 10, 2006

Cuánto de Pasión...
...cuánto de Sentido Común



La vida nos impone a cada momento la obligación de elegir. Desde que abrimos los ojos por la mañana elegimos saltar de la cama o quedarnos remoloneando un rato más. Nuestro día es una sucesión encadenada de actos resueltos mediante una elección. Claro, que la mayoría de ellos los realizamos de manera automática sin siquiera reparar en que son la alternativa a por lo menos una de dos.
Luego, están los hechos que, por extraños o trascendentes, nos detienen a pensar y por consiguiente a elegir en base a algo. En estos casos, creo que actuamos influenciados por dos constantes: el sentido común y la pasión . Lo primero nos vuelve más conservadores y lo segundo más arriesgados.
Hace ya mucho tiempo que me planteo que la base de una buena vida- y no digo la felicidad porque entiendo que es un concepto tan amplio como inconmensurable- está en encontrar la proporción justa de pasión y sentido común que adjudicaremos a cada elección.
Entre las muchas acepciones de la palabra pasión esta la que dice que es “el deseo vehemente de algo” y la mayoría de los textos define al sentido común como “la facultad que tiene la generalidad de las personas, para juzgar razonablemente las diferentes situaciones que son parte del diario vivir”.
¿Va quedando claro hacia dónde quiero ir? Porque ¿qué cuota de paz nos da el actuar en función del deseo vehemente que tengamos de algo o juzgar razonablemente la actuación? Quisiera saber cuánto de pasión y cuánto de sentido común, hay que emplear para vivir una vida razonablemente agradable, porque estoy convencido de que allí reside gran parte del secreto. Por supuesto, que las cantidades dependerán de cada persona, desde que cada uno es único e irremplazable.
Particularmente he vivido una vida en la que han pasado cosas y ojo que no digo “grandes cosas”, simplemente digo, cosas. Casi siempre he priorizado el sentido común por sobre la pasión y vistos los resultados, no estoy muy convencido de haber aplicado bien las proporciones; aunque en su momento, en cada elección creí a ciegas estar actuando y eligiendo como debía. Muchos de los que se beneficiaron de mi excelso sentido común, luego me recriminaron el no haber actuado de manera más pasional.
Pero la vida, gracias a Dios, no da tregua y nos pone a elegir siempre, a cada instante, cada cosa; nos hará elegir desde la cantidad de risa que reiremos hasta la cantidad de lágrimas que habremos de llorar...y habrá un día en que nos presente algo dónde no tendremos elección; pues ese día, de nada servirán la pasión ni el sentido común y sería interesante tener la tranquilidad de haber vivido una vida como debe ser vivida.

domingo, octubre 08, 2006

FERNANDO, SOS EL MEJOR!!!



y...uno tiene sus pasiones...

porque la adrenalina hay que soltarla de vez en cuando

y este pibe me devolvió la pasión por la F1...

porque sufrí con el Lole y lloré cuando perdió el campeonato

por un punto en la última carrera...

porque este año no me importa si Fernando no gana el título

porque ya demostró que es EL MEJOR!!!

domingo, octubre 01, 2006

El Amor está en la WEB
(Cupido trabaja a destajo)



Nota: Este texto pretende entretener, pero si alguno se sintiera identificado total o parcialmente con alguno de los personajes puede permanecer en silencio. Todos tenemos un muerto en el armario. ¿Te animas a mostrarlo?

¿Cómo que nunca te has enamorado en internet?
Vamos Lauri, haz un poco de memoria. Y tú, Manolo, no me vas a decir que nunca te has pasado la noche en vela esperando que “Luna de Abril” se conectara al messenger o te respondiera a ese correo con doble intención que le enviaste, donde le dejabas entrever que tal vez eran el uno para el otro. A ver Lauri, ¿cuantas veces fantaseaste con el supuesto caballero que se esconde detrás de ese nick tan sugestivo? Si ya sé, que tienes pareja y que estás muy bien y todo ese rollo, pero confiesa que lo primero que haces cada día es abrir el blog del “Conde de Montecristo” para ver si ha posteado algo nuevo. ¿Ves que tengo razón? Y ahora dime ¿cuántas veces llegaste a desear que todas las bellas y eróticas poesías del Conde estuvieran escritas para ti? Y de aquella noche que no pudiste dormir cuando el Conde y Marujita revelaron su amor nacido en la red, ¿recuerdas?...cómo odiaste a Marujita, esa zorra que también respondía en el blog del Conde y que no mataba una mosca...aquella noche te dormiste a las tantas, abrazadita a Pepe, que es bueno, generoso, educado y mas fiel que Lassie, pero que no escribe poesía.
Y tú Manolo, no me mires con esa cara de perro degollado, que la Lunita de Abril te ha quitado muchas noches de sueño y te ha mantenido con la mente en blanco tantas veces en el consultorio. Porque, Manolo, seamos sinceros...a ti no te falta de nada. Mariajosé es una chavala guapa e inteligente que mira por tus ojos; tienes una profesión que te ha dado una buena posición económica; tus amigos te veneran y en tu familia siempre te ponen de ejemplo, pero todo eso te agobia, al punto, de que muchas veces pensaste en largar todo e irte a vivir a una isla. Eso sí que hubiera estado cojonudo, eh!, te hubiera gustado ser otro Robinson Crusoe. Por eso empezaste a meterte en los chats y un buen día hasta te pariste un blog. A falta de isla en el océano te armaste una isla en el mar cibernético...y claro, ya hecho a la mar, comenzaste a mirar en ese horizonte que cada día te sorprendía con algo nuevo. ¿Ves Manolo, que tu también caíste en la trampa?...Y venías bien hasta que la Lunita de Abril se cruzó en tu camino...y te hizo tambalear la mole que creías antisísmica.
¿Y a ti Chary? ¿qué?... vivías en tu burbuja impermeable hasta que la nueva esa que vino a la oficina con el cabello como cortado a cuchillo siempre vestida de negro y un piercing en la lengua te comió la cabeza con que eras un tía aburrida a la que la rutina y el tedio se estaba devorando... y llegaste esa noche a tu casa y te miraste desnuda en el espejo y por primera vez no te gustó lo que viste. Entonces asociaste a tu incipiente decadencia la frialdad que desde hacia casi un año dominaba en tu relación con Luis... y de pronto quisiste rebobinar tus últimos diez años... y te cayó la ficha de que ibas para treinta y cinco y el pescado sin vender. Y lo hablaste con la vecina de pasillo y ella te recomendó publicar un blog como catarsis. Maldita la hora, no?... te liaste con ese valenciano que te habló como nunca nadie antes te había hablado y fuiste capaz de mentirle a Luis para irte dos días a Valencia... Chari, que tu jamás le habías mentido!...¿y que te quedó del viaje a Valencia? Nada Chari...volviste mas vacía de lo que estabas cuando tomaste el tren. Un verdadero fiasco el valenciano. ¡Que decepción! no se lo pudiste contar a nadie; ni en el blog lo publicaste.
¿Te das cuenta Ramón? No todo lo que brilla es oro, como decía aquel filósofo que no recuerdo su nombre, aunque tu sostengas que a algunos les ha ido bien. Claro, seguramente les ha ido bien a aquellos que lo han conseguido sin proponérselo, pero tú Ramoncín, lo único que querías era ligar. Siempre fuiste tímido. Te costaba acercarte a una niña ya desde el colegio. Y no es que fueras desagradable, al contrario, las chicas siempre te consideraron guapo, pero había algo que te inhibía. Hiciste terapia, pero no resultó. Y conociste a Blanca y en menos de seis meses derechito al altar. Tu primera novia, tu primera y única mujer. Joder Ramón!...hasta que descubriste que detrás de una pantalla podrías ser el más ligón...hasta que descubriste que alcanzaba escribir a diario un par de cursilerías para atraer como nunca lo hubieras imaginado. Y se te agrandó el corazón y la autoestima te creció como la espuma de la cerveza...y fijate ahora, Blanca se ha marchado con los chicos y el follón ese de los bienes gananciales que quedará en parte en el bolsillo de los abogados.
Amigos, que el amor está en todas partes y llega sin avisar...pero no esperéis milagros.

domingo, septiembre 24, 2006

De Qué Hablamos Cuando Escribimos Un Blog


He llegado a la conclusión de que un blog es un elemento único e indivisible. Algo así como las huellas digitales de la personalidad. No hay dos blogs iguales y se podría aventurar que son el adn del alma. Por ejemplo, nadie sería capaz de continuar el blog de otra persona sin que sus lectores habituales lo notaran.
Confieso que me he vuelto adicto a los blogs. Soy un viejo guerrero de la informática (comencé con una MAC PLUS, que aún conservo), pero un joven que se sorprende a cada instante con esto de los blogs. Venía leyendo desde hace algún tiempo del auge de las bitácoras, sobre todo cuando en la guerra de Irak, trascendieron aquellos blogs escritos desde el frente de batalla por informáticos iraquíes, a costa de estar arriesgando su propia vida. Luego esas recomendaciones que te llegan de un amigo, que ha descubierto “algo interesante” en un blog.

Pero, más allá de algunos primeros contactos, no fue hasta hace muy poco tiempo que empecé a colgarme en la inmensa red que se teje en la comunidad de blogueros.
Al principio leía y dejaba comentarios anónimos, pero un día, cómo creo que le ha pasado a todos, me saltó el fusible, y decidí publicar uno.
Actualmente leo con relativa asiduidad entre setenta y ochenta blogs, y cada día voy descubriendo otros que aportan cosas interesantes. Pero mientras leo trato de analizar un fenómeno que para mi, tiene un potencial que pocos pueden imaginar.
Creo que son la base de la comunicación del futuro; que no existe nada mejor que la blogósfera para relacionar a un ser humano que cada vez, por las exigencias de la vida misma, se siente aislado o se encuentra en un estado de preocupante soledad. Y ojo con confundir solitario con solo. Estar solo puede ser una elección, en cambio, estar en soledad siempre es una imposición.

¿No creen que un blog revela una gran necesidad de comunicación, más allá de la cantidad de personas que puedan rodearnos en nuestra vida cotidiana, y es esa necesidad de comunicación la que opera como detonante para que quien escribe el blog se muestre tal cual es, o se nos revele de forma genuina? De ahí que las afinidades nazcan casi de manera inmediata. El blog potencia virtudes en decadencia como la solidaridad y la amistad; genera afectos cuya génesis espontánea no se apoya en bases preconcebidas ni en falsos conceptos.
Me gusta leer blogs porque son una fuente inagotable de sabiduría e información, pero agradezco que a través de ellos, pueda conocer gente capaz de conmoverme, que de otro modo jamás hubiera conocido. Estoy seguro que la mayoría no sospecha que mucho de lo que escribe, puede resultar sumamente interesante para los demás, incluso las banalidades. Hay autores que buscan impresionar; otros que hacen su catarsis matinal; muchos que escriben un diario de su vida y algunos que sencillamente publican para decir “estoy acá y quiero conocerles”. Todos, absolutamente todos nos están develando qué son, cómo son y qué están buscando.

Para alguien que, como yo, tiene el vicio mórbido de la escritura, navegar por el entramado laberinto de los blogs es en exceso gratificante y sorprendente; es cómo si el buscador de oro, de buenas a primeras, hallara monedas de oro esparcidas a su alrededor y a cada paso.
Porque meterse en la vida de cada uno que publica, por esta pequeña puerta, es aceptar una invitación hecha de corazón. Descubrir un blog es abrir la puerta que su autor ha dejado sin llave, para que entre todo aquel que se sienta a gusto. Y aunque parezca que no, los blogs tienen la enorme capacidad de activar los cinco sentidos. Tienen textura, sabor, aromas, imágenes y oídos. Y lo principal, es que poseen un sistema inmunitario de alerta rápida: la falsedad, la hipocresía y la mala onda no consiguen infectarlos.

domingo, septiembre 17, 2006

NECROLOGICA



En su corta existencia vivió la vida a tope. Nadie sabe que edad tenía ni dónde había nacido, aunque se cree que en alguna zona de la ribera del río Ulla, en Galicia.
Desde muy pequeño salió a recorrer el mundo con la convicción de llegar hasta donde le dieran sus posibilidades. Quería y ansiaba ver todo lo que había más allá de su Galicia natal. Era un ser independiente. Sabía valerse por sí solo, por eso jamás se lo veía acompañado de nadie. Dicen que no tenía amigos ni familia, aunque seguramente en su camino han quedado varias esposas y descendencia. Su naturaleza libre lo hizo compartir el corazón sin culpa ni cargos de conciencia.

Fue un ser de una tenacidad como pocos. El concepto “no puedo” o “ no debo”, no existían en su modo de ver la vida y vivirla. Sabía que cada cosa que se propusiera, tarde o temprano, la conseguiría. Con semejante autoestima, el mundo que lo rodeaba, era por defecto, un enemigo en potencia. Fue terriblemente desconfiado y veloz, lo que le valió salir airoso en más de una ocasión, de situaciones en las cuales su vida no valía un centavo. Como un guerrero inteligente, supo retirarse a tiempo cuando las cartas no lo favorecían para el juego, pero eso jamás significó que se rindiera. Nunca supo lo que era la derrota. Siempre fue a más. Ganó todas las batallas, pero era conciente de que cada batalla podía ser la última.

De pequeño supo que la noche era su momento del día. Como los gangsters o los antiguos dandys, la oscuridad favoreció plenamente la realización de sus más fervientes deseos. No se conformaba con un solo trago o una copa. Siempre quería que las primeras luces del día lo sorprendieran ahíto y embriagado. Así vivió cada segundo como si fuera el último; así conquistó cada espacio que le perteneció y así se ganó el respeto de aquellos que entendieron que la noche era sólo para dormir. Como un caballero, también respetó a rajatablas a todo aquel que compartiera con él la noche despabilado.

En su última noche se encontró con alguien que jamás hubiera querido cruzarse. Hoy, domingo 17 de setiembre de 2006 a la hora 7.52 am (hora de España), mientras las primeras luces de un día húmedo y gris despuntaban en el horizonte de Santiago de Compostela, murió de un zapatillazo, el mosquito hijo de puta que me tuvo toda la noche en duermevela.

domingo, septiembre 03, 2006

¿Dónde está la línea de flotación?



Seguramente dentro de algunos años, los libros de historia hablarán de éste fenómeno del aluvión de africanos a las costas españolas, como la invasión pacífica de los cayucos. Cómo todo aquello que a lo largo de los siglos ha marcado un capítulo en la historia, tarde o temprano tendrá un final, pero también, finalmente, habrá una modificación mayor o menor de la situación inicial.
La cuestión que hasta ahora parece que nadie se ha planteado, - o si lo han hecho se han cuidado bien de dar diagnóstico y opinión- es saber cuan cerca estamos de la línea de flotación en este barco llamado España.
Así como por el principio de Arquímedes un barco flota porque su densidad es inferior a la densidad del agua, España es un país próspero y en crecimiento porque su economía es fuerte y muy densa y lo mantiene a flote. Ahora, sabiendo que la densidad es una variable que resulta de dividir masa por volumen, reemplacemos masa por población y volumen por PBI (Producto Bruto Interno) es decir la riqueza total del país.
Es muy fácil darse cuenta entonces, que si aumentamos la masa en una proporción mayor a la del volumen, nuestro coeficiente crecerá haciendo disminuir el empuje de la economía que nos mantiene a flote, y así como si modificamos al alza la densidad de un barco cargándole cada vez más peso, éste terminará hundiéndose, España terminará colapsando si aumenta su población de manera exponencial.
Actualmente, es lo que está sucediendo y preocupa que nadie establezca de forma más o menos fehaciente en qué lugar se halla nuestra línea de flotación, esa línea a partir de la cual empieza a peligrar la estabilidad de nuestro barco.
Pero también preocupa y mucho, asistir a un fenómeno que a primera vista se ha transformado en un círculo vicioso, porque el que alcanza las costas españolas sea en Canarias o en la península, sabe que pasados los cuarenta días quedará libre en la “tierra prometida” aunque sea un NN (*).
¿Pero que le importa a un africano ser un NN (*) en España, si en su propio país ni siquiera es un número para las estadísticas?. Contra lo que muchos creen, estos seres humanos desesperados tienen mucho que ganar y nada que perder cuando emprenden su aventura. ¿Que pueden perder la vida?....pero si la vida ya la perdieron, al haber nacido en naciones de régimen feudal con bajas expectativas de vida; sin agua potable; afectados por todos los flancos de epidemias y hambre; sin sanidad ni seguridad social; sin la más básica educación.
Mi pregunta es por qué, las naciones europeas, no destinan en África, aunque sea la mitad de los recursos que invierten en países de oriente para obtener productos manufacturados a bajo coste, generando así, una renta genuina para los africanos y en consecuencia mejores niveles de vida. Todo lo demás llegaría por añadidura, porque un pueblo con recursos económicos exige, genera y compra servicios.
Mi gran duda es a quién o a quiénes conviene esta África moribunda y desangrada.

(*) NN viene del inglés No Name, es decir Sin Nombre. Un cadáver cuando no puede identificarse se entierra como NN. Por extensión, alguien que no cuenta con una identificación en la sociedad en la que vive, ya sea porque no la tiene o sea porque debe permanecer ilegal al no poder registrarse, se dice que es un NN.

miércoles, agosto 23, 2006

Sensaciones de un extranjero en Italia



Volví deseando que mis “blogamigos” tuvieran las mismas ganas que yo de este reencuentro. He estado en Italia 10 días recorriendo Florencia, Perugia, Asis y Roma. Es mi primera vez en esta parte de la península, ya que antes había estado en Milán y Génova. Soy de los que creen que una primera visión no es válida para emitir un juicio acertado sobre una ciudad o país, al igual que sucede con las personas, aunque sí creo que la primera impresión casi siempre resulta definitiva.
Florencia me pareció una ciudad somnolienta llena de tonalidades rojas; una ciudad apacible en la cual el reloj arranca y para según el deseo de cada uno de sus visitantes; una ciudad donde uno cree que puede encontrase con Leonardo Da Vinci dibujando en el portal de una casa cualquiera. La cultura abruma, y más aún, a aquellos que venimos de países con apenas doscientos años de historia. Pararse frente a monumentos como el Duomo, el Palacio Vecchio o el Campanile de Giotto, construidos en torno a los años 1300-1350, produce una extraña sensación si uno piensa que en el río de la Plata iban en taparrabos, vivían en chozas y de la caza y de la pesca (como decían los libros de escuela). Estar en Florencia es estar en la casa de Dante Alighieri, de Bocaccio y de DaVinci, entre otras personalidades florentinas.
Perugia y Asís, son el corazón de la Umbría, una zona tan verde y desbordante de naturaleza como Galicia. Estas ciudades, que hoy se explayan sobre la ladera de los montes circundantes, mantienen sus cascos medievales en las partes más altas y seguras. Durante mucho tiempo estuvieron enfrentadas. San Francisco de Asís, fue un guerrero que abandonó todas sus riquezas familiares allá por el año 1200, luego de la guerra contra Perugia. Hoy la ciudad, además de ofrecer una variada riqueza arquitectónica medieval y romana, es una lugar de peregrinaje al santo que renunció a los bienes materiales para vivir en la más absoluta pobreza y fundar la orden de los Franciscanos.
Perugia, en cambio, es una ciudad pujante y moderna, que destaca por su Universidad. Estudiantes de todas las partes del mundo, llegados para aprender el italiano, dan un colorido multicultural pocas veces visto, a una ciudad, también famosa por sus chocolates.
Finalmente llegué a Roma, luego de dos horas y media de tren. Para hablar de Roma debería escribir un “lo que me gustó y lo que no”. Las ciudades mito, como Roma, Paris, Nueva York o Londres por citar algunas, casi siempre enamoran o desencantan. Uno preconcibe, tal vez inconscientemente, imágenes y sensaciones, que al pisar su suelo pueden o no coincidir con la realidad. También se debe tener en cuenta, que todos sentimos diferente, por lo tanto, lo que para unos es brillante para otros puede resultar decepcionante.
De Roma me gustó su historia palpable. La que está en su arquitectura; en las estatuas; en las fuentes y hasta en la gastronomía. Es una ciudad que bulle las veinticuatro horas del día, donde la gente es extremadamente agradable y bien educada. Da la sensación, al igual que París, de que por más que uno vuelva, nunca terminará de conocerla. Cada callejuela, avenida o rincón de la ciudad tiene su encanto y conviene mirar con frecuencia hacia arriba, porque mucha de su belleza se encuentra en los frisos, capiteles, puertas y ventanas. Como valor agregado, Roma tiene al río Tíber y la gran cantidad de puentes que la cruzan y a la Ciudad del Vaticano, donde estoy seguro que hasta el más agnóstico o ateo siente que se le acelera el pulso parado en medio de la Plaza de San Pedro o dentro de Capilla Sixtina.
De este primer viaje me quedo con la Fontana di Trevi, por su belleza y por el ambiente que se crea a su alrededor. Es un monumento que estamos aburridos de verlo en las películas y folletos, pero al desembocar en su pequeña plaza y quedar cara a cara con Neptuno, se tiene la sensación del montañista que alcanza una cumbre. Toda esa gente sentada en las escalinatas, simplemente mirando la roca o con la vista perdida en el fondo lleno de monedas, es un escenario que uno no quisiera abandonar jamás. Estoy seguro que a todos les da tristeza marcharse y que íntimamente se juran volver.
Por otra parte Roma me pareció una ciudad muy sucia y ruidosa. La gran cantidad de turistas a diario genera enormes cantidades de basura que nadie recoge y las bocinas, al cabo de un día, terminan siendo parte del entorno. El tráfico es caótico e impera la ley del más fuerte y del más audaz. Viviendo tres días en Roma acabé comprendiendo que lo que se hereda no se roba: por momentos me creí en Buenos Aires.

sábado, agosto 12, 2006

ROMA...
...allí estaré hasta el 21
nos reencontramos a la vuelta

jueves, agosto 10, 2006

En un futuro no muy lejano

Esta será la imagen de un check-in en cualquier aeropuerto


Como sigan así las cosas, viajaremos en pelotas. ¿Alguien tiene alguna duda?

En nombre de la libertad cada vez tendremos menos libertad. Me encantaría saber dónde está el centro de ésta espiral que nos está devorando a todos, lenta y sistemáticamente.

viernes, agosto 04, 2006

Estados Unidos se afila las uñas



Antes que nada diré que soy un tío de izquierdas, como se dice acá en España. Y lo soy por elección y conciencia, porque cuando era adolescente era de derechas. Pero a los veinte años me subí por primera vez a un avión y empecé a ver el mundo que había más allá de mis narices. Y desde entonces no he parado. Entre lo que he visto y he leído, me he formado una opinión que me permite argumentar por qué soy de izquierdas y no de derechas.

El caso de Cuba que ocupa las portadas de la prensa mundial, ha generado infinidad de charlas, debates y discusiones en todos los ámbitos. ¿Quién en estos días no se ha visto inmerso en alguna de estas charlas?
Los diarios de hoy titulan “Bush expresa su "compromiso absoluto" de apoyar a los cubanos para lograr una transición democrática”, y yo pienso “Joder!, el chacal ya se está afilando las uñas”.
No voy a entrar en el debate inútil de analizar el régimen político de Castro, porque es a todas luces una dictadura, pero no acepto la visión ignorante y facilista de los que opinan de Cuba, su líder y su régimen acotándose a determinados sucesos que sacados de contextos cobran una dimensión tan desmesurada como irreal.
A la Cuba actual hay que verla como el resultado de los hechos histórico-políticos que arrancan a partir de la guerra de 1895, donde comienza a gestarse el fin del colonialismo español en el Caribe. Los Estadounidenses, veían como se acercaba el fin de la guerra hispano-cubana y con ella el triunfo de Ejercito Libertador de Cuba y en consecuencia la pérdida de la isla, a la cual querían conservar como colonia, al igual que lo hicieran con Puerto Rico y Filipinas.
Cómo tantas veces a lo largo de la historia, los norteamericanos “inventaron” la excusa para entrar en guerra. En febrero de 1898, semanas después de instalado el régimen autonómico y días antes de celebrarse las elecciones parlamentarias, el gobierno de EE UU, envió al acorazado Maine a La Habana, con el pretexto de los graves disturbios promovidos por los integristas. La presencia de una nave de guerra, era clara demostración de que EE UU se disponía a intervenir en el conflicto. El día 15 la nave fue volada con un saldo de 266 tripulantes y 2 oficiales muertos. España, que evitaba cualquier incidente que pudiera hacer entrar en la guerra a los norteamericanos, fue acusada del atentado. La comisión española determinó que la explosión se originó en la nave. Milagrosa y misteriosamente, la totalidad de la oficialidad de raza blanca del acorazado, se hallaba en tierra cuando ocurrió el atentado.
A partir de allí, el presidente Mc Kinley convocó a 125.000 voluntarios y se dispuso a atacar los puertos de San Juan en Puerto Rico y Manila en Filipinas, donde entró a saco en la bahía hundiendo la totalidad de la flota española.
En abril de 1898, el Congreso de los EE UU emitió la Resolución Conjunta que establecía que “la isla de Cuba es y de derecho es y debe ser libre e independiente” (obsérvese que 108 años después Bush utiliza el mismo discurso). Simulando estar aliados a los cubanos rebeldes, invadieron la isla por oriente. En julio, destruida la escuadra española, se comenzaron a notar las verdaderas intenciones del ejercito invasor: las tropas cubanas fueron separadas de todo campo de decisión.
El 10 de diciembre se firmó el Tratado de Paris que dio por terminada la guerra y dejó las colonias españolas en manos de Estados Unidos, impidiendo éstos, que una representación cubana estuviera presente en las conversaciones y la firma del tratado.
El 1 de enero de 1899 se traspasó el gobierno de Cuba a Estados Unidos y como ocurriera cien años después en Irak, el país invasor ocupó la administración de Cuba y colocó como gobernador a un general del ejercito.
Los siguientes sesenta años transcurrieron entre el idilio que provocó en muchos cubanos la “bonanza” que trajo aparejada el cambio de metrópoli y la rebeldía que se fue gestando en otros que veían, con absoluta claridad, como Washington se apoderaba lenta pero sosteniblemente de la totalidad de los recursos económicos y estratégicos de su país, hasta transformarlo en el paraíso de los gangsters, la prostitución y el dinero negro.
Esta claro que los Estados Unidos no se han podido quitar aún, la espina de haber perdido su “solarium”, y que la deuda pendiente la han ido tomando como una posta cada uno de los presidentes que han pasado por la Casa Blanca. Con mayor o menor énfasis, todos, absolutamente todos, han querido ser quienes recuperen la isla definitivamente y para ello no han escatimado esfuerzos. Desde el chantaje al boicot pasando por el embargo. Pero el pueblo cubano, liderado por Castro, de la manera que haya sido, ha resistido durante casi cincuenta años, lo que el cobarde invasor no pudo resistir en Vietnam ni resistirá en Oriente Medio. La dignidad de Castro y su pueblo queda avalada, sencillamente, por la disparidad de fuerzas existente entre quien ataca y quien defiende.
Personalmente, cuando la lucha es desigual, simpatizo con el más débil, porque estoy convencido que sólo la “posesión de la verdad” es capaz de hacer que el más débil pelee hasta el final, conciente de su derrota.

martes, agosto 01, 2006

¡Bush toma su whisky y cuenta los muertos!



Esto gritaba un libanés desesperado entre los escombros que sepultaron a más de cincuenta personas, la mayoría niños discapacitados, que se refugiaron en el sótano de un edificio que fue bombardeado. Y yo creo que este hombre, en medio de su delirio, no debe estar muy equivocado.
La película que estamos viendo no es más que una burda remake de la película que los Norteamericanos estrenaron en Vietnam, a principios de los 70, cuando asumieron que eran los iluminados que debían establecer en el mundo los qué, cómo, cuándo, dónde y por qué. Pasados apenas treinta años, han tomado un impulso, que no hay Cristo u organización que pueda hacerles frente. Todos los que asistimos atónitos a sus excesivas demostraciones de fuerza nos preguntamos lo mismo “¿dónde está el contrapeso que genere algo de equilibrio en la política internacional?”. Pues el equilibrio ya no existe, porque cayó la Unión Soviética y porque Europa, finalizada la segunda guerra mundial, se “durmió” reconstruyendo el continente y agradeciendo el haberles librado de la amenaza de Hitler. Pero el monstruo de cuatro cabezas había nacido mucho antes y la segunda guerra mundial no fue más que un pretexto o una vía para llegar al siglo veintiuno como denominadores comunes de un orden que ellos establecen a su antojo.
La política es equilibrio, por eso en una democracia existen las cámaras, las representaciones parlamentarias y cada cuatro o cinco años hay elecciones para renovar los mandatos. Gobernar por la vía de la fuerza, no es más que una dictadura.
Bush y sus secuaces hoy, están sometiendo al mundo, a una clase de tiranía que bien podría ponerse en paralelo a la que quiso establecer el Tercer Reich en su momento.
Hay una clara voluntad de exterminar a un enemigo satánico, que amenaza a la humanidad. ¿No es eso lo que voceaba Hitler ante las masas reunidas en la plaza de Berlín? ¿Se imaginan hasta dónde podría haber llegado el Fürer con los actuales medios de comunicación? ¿Cuál es la diferencia entre aquella situación y la actual?
Pues ninguna, más bien lo que hay es un paralelismo que asusta. La ambición desmedida por establecer un orden que convenga; la ambición desmedida por hacerse dueño de los mejores recursos económicos; la ambición desmedida por ejercer de juez y parte en cada rincón del universo.
Mientras tanto los pseudo-líderes europeos asisten y asienten como meros actores de reparto y pasean su hipocresía y genuflexión de foro en foro. Todo lo que declaran ante las cámaras de TV se queda ahí, porque nada pueden hacer frente al bloque formado por Estados Unidos y Gran Bretaña con derecho a vetar todo lo que no les convenga a sus intereses o a los de sus aliados. Es decir, venimos a confirmar lo que todos sabemos desde siempre: cualquier organización internacional con miembros con derecho a veto no es otra cosa que una organización al servicio de dichos miembros. Hoy Israel con la connivencia de Bush y Blair, puede desplegar un poderío desmesurado sobre un pueblo indefenso ante la barbarie. ¿Fue Herodes quien para asegurarse de eliminar al Mesías mandó a asesinar a todos los niños recién nacidos en Belén? ¿Y entonces?

domingo, julio 23, 2006

¿Enamorarse o vivir
una historia de amor?




Desde que nacemos sólo una cosa nos obsesiona: el amor. De bebés el amor de nuestra madre es el motor de nuestra vida y a partir de que empezamos a asomarnos al mundo vamos proyectando el amor en otras personas.
La pregunta es ¿alcanza con enamorarse o lo realmente importante es vivir una historia de amor en algún momento de nuestras vidas?
Veamos algunas diferencias. Mucha gente confunde, o cree que es lo mismo, enamorarse que vivir una historia de amor, y pienso que no es así. Cualquiera llega a enamorarse al menos una vez en la vida, de hecho la mayoría lo hace en múltiples ocasiones. Incluso, el mero hecho de enamorarse puede ser un acto unipersonal, pues podemos caer fatalmente enamorados de alguien sin que ese alguien nos corresponda o hasta que ni se entere. Pero, para protagonizar una historia de amor, necesariamente hacen falta dos.
El cine ha sabido sacar partido de esa diferencia ya a partir de la literatura ha llevado a la pantalla grandes historias de amor. Y fijaos que las películas no cuentan simplemente historias de gente que se enamora (serían muy aburridas) sino que cuentan “historias de amor”.
Las historias de amor, en general, no tienen final feliz, aunque hay algunas que sí, pero son casos muy puntuales. Y esto se da porque son historias de perdedores. Están protagonizadas por seres que se encuentran de manera abrupta o fortuita; seres cuyas líneas de vida nada tenían que ver hasta el momento del encuentro. Orbitas que el azar hace coincidir y que más tarde se encarga de disgregar. El leit motiv de una historia de amor siempre va a contrapelo del mundo y enfrenta a sus protagonistas de manera hostil con la sociedad.
La adrenalina, el pulso a mil por hora, el miedo al futuro, o el dolor e impotencia de no poder detener el presente que inexorablemente se transforma en pasado, son algunos de los elementos que marcan una historia de amor. En ellas, el pasado no existe y el futuro es un abismo inconmensurable e incierto. Sólo cuenta el hoy, el instante: es como caminar sobre una pelota.
Uno oye y lee a diario, que la gente habla y escribe de lo feliz que es con sus parejas y lo bien que tienen amalgamada la vida: familia, trabajo y salud. Pero, lo que nos mueve la fibra, lo que queda en nuestra memoria, lo que nos lleva a opinar y a comprometernos son las historias de amor, ¿o no es así? Esa situación de enamoramiento de nuestros vecinos, prodigándose arrumacos, y caminando hacia el futuro hasta que la muerte los separe, sobre un espejo de calma, jamás nos arrancará un gesto de emoción.
En cambio Meryl Streep llorando en silencio en el final de Los Puentes de Madison mientras la camioneta de Clint Eastwood se marcha definitivamente o Nicolas Cage dejándose morir en Leaving Las Vegas, para no cagarle la vida a la prostituta de la cual se ha enamorado, nos parten el alma y dejan una huella en nuestra memoria.
¿Quién no hubiera querido ser Robert Kincaid y Francesca Johnson de “Los Puentes de Madison”, o Ben Sanderson y la prostituta Sera de “Leaving Las Vegas”, o Alice y Michael de “Cuando un hombre ama a una mujer”, o Rhett Butler y Scarlett O´Hara de “Lo que el viento se llevó”?
Creo que muchas personas cambiarían su pequeña parcela de felicidad conquistada por la vorágine impredecible de una historia de amor.
¿Tú qué opinas? ¿Cuál es esa historia de amor que recuerdas cada tanto o película que ves hasta el cansancio?