lunes, julio 23, 2007

Crónica de una noche inolvidable

La previa de una noche que iba a ser muy larga comenzó temprano. Queríamos estar pegados a la misma valla al pie del escenario para lo cual era indispensable estar primeros en la fila, a la hora que se abrieran las puertas. A las siete y media, entonces, nos colocamos casi al comienzo de una de las cinco filas de acceso. Me entretuve observando el “precalentamiento” de muchos adolescentes y otros no tanto, que se preparaban para el recital ingiriendo grandes cantidades de alcohol en una improvisado “macro botellón” y fumando todo lo fumable, algo que no alcanzo a comprender, seguramente, por un punto de vista generacional.




Sobre las nueve menos cuarto, se dio la orden de abrir las puertas. Todo el mundo con su entrada en la mano y a correr escaleras abajo para llegar al mismo escenario. Lo logramos. La cosa es que aún faltaba una hora y media para que arrancara un show que duraría cuatro horas. Lentamente el recinto se fue llenando hasta quedar colmado. Calculo que habría unas ocho mil personas que. a las diez y media en punto, comenzaron a cantar las dos primeras canciones que interpretaron Andrés y Fito junto a sus respectivas bandas. Luego cada uno hizo su “set”, comenzando Calamaro, tal vez por ser el de mayor edad.




Yendo a las actuaciones individuales, adelanto que me gustó mucho más la parte de Fito y Fitipaldis. Musicalmente me siento más cercano al esmirriado Fito, al sonido más rockero y cuadrado de su música, a los riffs y a la contundencia de sus músicos en forma particular. A Calamaro, a quien respeto por lo que representa en los dos continentes, lo noté algo cansado, pero no cansado de esta gira, sino como cansado en general. No obstante se esforzó en sacar su show adelante y lo hizo muy bien, más que nada, porque recibe el apoyo incondicional de su público (era mayoría anoche) que corea y canta la totalidad de su repertorio. Entonces, el aprovecha para regular su esfuerzo, frasea e improvisa. Andrés Calamaro no necesita de músicos virtuosos para su espectáculo, desde que él es el imán que atrae toda la atención. Es un ídolo con mucho carisma y a un ídolo se le perdona todo, hasta que se acompañe de una banda intrascendente y se pierda en alguna canción.



Ya en la madrugada del domingo, se despidió Calamaro y saltó Fito a escena. Con su metro y pico escaso, de altura y un cigarrillo que no abandonó nunca, deleitó a su público, a partir de un sonido infernal y el propio virtuosismo sumado al de cada uno de los músicos de su banda. Este hombre, casi caricaturesco en sus movimientos y gestos, mantuvo en alto a su audiencia a pesar de las dos horas de show que lo precedieron. La gente cantó y bailó al ritmo frenético de los riffs y se llenó el corazón de vida a partir de las magistrales interpretaciones de la banda, especialmente el saxofonista y el guitarrista.
Ya sobre el final regresó Calamaro con su banda a unirse a Fito y los suyos para un final a toda orquesta con casi diez mil personas cantando Flaca y aplaudiendo a rabiar. Mientras nos íbamos, atravesando la fría madrugada, pensaba en la gran cantidad de espectáculos que he visto en mi vida y creo que durante mucho tiempo, este “2 son Multitud” de Calamaro y Fito Cabrales, integrará mi podio junto a los Rolling Stones (Bridges to Babylon, Buenos Aires 1998) y Los Redondos (Córdoba, 2001).

13 comentarios:

Evan dijo...

Ay como te envidio, sanamente!!

Por lo que contás fué una noche inolvidable...

Me encantó leerte, besos

Carolina dijo...

que genial esa noche..creo que lo que mas me gusta y me apasiona es la musica...me ubiese gustado estar alli.

besos gordos

nos seguimos visitando

BuBulina dijo...

Verdaderamente... una noche "para no olvidar"!!!

Buenísima!!!

Faby dijo...

Qué bueno lo suyo!! de recital en recital!! me encanta, me llena de sana envidia, y me alegra mucho x Ud. :)
De paso: Feliz Día del Amigo :)
Un abrazo

Angélica dijo...

Vaya, veo que has asistido a muchos recitales. Felicitaciones. Qué bueno que los disfrutes tanto.

Si, mi reina dijo...

Guau! has ido a todos los recitales de los cantantes q mas me gustan.....cuantas emociones, cuanta buenas canciones x favor!!
besos

Isidora Cousiño dijo...

Los conciertos son alimento vivo, eso es vida. Sentir la música frente a tí, en movimiento. Ah! Esa energía, que excelente. Que rico, que suerte, yo gozo de esa suerte de vez en cuando también.
Cariños

R M dijo...

TE agradezco qeu lo hayas posteado!! asi por lo menos me imagine un poco la noche!!

Un saludo!!!

Karla dijo...

No se que paso...te escribi tantoo y se borro...pero bueno que suerte ..yo nunca he tenido oportunidad de ver a dos o mas grandes artistas....te felicito otra vez.

Yo normalmente no tomo en conciertos,pues asi nada mas me divierto.

Bueno algo siii, pero no tomar demasiado que sino despues ni recuerdo mucho el show.
Cuando he ido a sillas, cerca del escenario alli siii, pero imaginate cuando vas arriba,donde te pones mal....te largas escaleras abajo jajaja.

Besos

pipita dijo...

me encantan los conciertos!!! que bien que pudiste estar alli.....fabuloso...

∂Væ ƒæNiX™ dijo...

Esto es saber vivir momentos que la vida nos regala, un abrazo!!!

La Flor de la Mafia dijo...

Fui en familia a vera Calamaro cuando se presento en Argentina...fue una fiesta!!!

Milongas dijo...

Marcelo!! yo estuve ayer en su concierto en BCN y suscribo totalmente tus palabras, a Calamaro lo encontré bastante cansado, como que le faltaba el aire. Pero que le voy a hacer, a pesar de que salté mucho más con Fiti y me desfasé más, Calamaro es un poeta y para mí es el gran genio!!!