martes, agosto 04, 2009

Bruce Springsteen en Santiago

180 minutos de música
para rejuvenecer 10 años



Así son los grandes acontecimientos: o participas de ellos o te los cuentan. Cuando anunciaron que Bruce Springsteen iba a tocar en Santiago no tuve la más mínima duda de formar parte del hecho histórico. Compré la entrada el mismo día que salieron a la venta en el mes de marzo y a partir de entonces comenzó una cuenta regresiva. Finalmente iba a ver un concierto del Boss, algo que, con sinceridad, no creía ya. Repasando un poco el pasado recuerdo que Bruce comenzó a gustarme a partir de 1984 con el exitazo de Born in the USA . Temporalmente, me encontraba en Toronto en aquellos días y recuerdo bien que las entradas para la gira de presentación del disco en USA y Canadá se vendieron en su totalidad en pocas horas. Era la prehistoria de internet y para hacerse con un ticket había que hacer fila en una taquilla. Increíble.
Fueron pasando los años y la posibilidad de que el Boss y yo compartiéramos el mismo cielo durante un concierto iba dependiendo cada vez más de que, yo estuviera en forma y él con ganas de seguir en la carretera. La espera valió la pena porque el astro deslumbró Santiago y yo pude formar parte de las cuarenta mil estrellas-corazón que brillaron en su cielo.
¿Cómo no tener la firme sensación de que las tres horas de concierto han sido un lifting para tu cuerpo, tu espíritu y tu alma? ¿Cómo no sentirse pleno de felicidad cuando ves a un tipo que se deja, para ti, la piel y los huesos en el escenario? ¿Cómo no sentirse triste cuando regresas caminando a tu casa y te das cuenta que la estela del cometa ya es un punto que se aleja hacia el infinito? ¿Como evitar el insomnio a pesar de estar destruido físicamente porque cierras los ojos y no puedes parar de cantar y bailar? ¿Cómo evitar el sentimiento de grandeza que te provoca saber que has estado allí, en el mismo lugar de espacio tiempo donde se ha escrito una línea de la historia?
Al final te quedas dormido porque vuelves a encender la luz y miras otra vez los clips que grabaste en el móvil... es ahí cuando te cae la ficha de que todo ha sido verdad y entonces sí, te dispones a soñar.

5 comentarios:

Ana dijo...

Con razón te vi más jóven! =p

M.Go dijo...

Me alegro de que pudieras disfrutar tanto. Cosas como esa, hacen que la vida merezca la pena.

BEsOs!

Cynthia dijo...

Que bello que compartas con nosotros... se te extrañaba mucho!!


muakkkkkkkkkkkkkkkkk

ja la música no tenemos en común, digo en los gusto.... ;)

cariños.
muakkkkkkkkkkkkkkkkkkk

✈ĘɭĭZ∂™ τσdσs lσs Dεяεcнσs яεsεяvαdσs cσρчяιgнτ dijo...

Hermooooooooso recuerdo lo que daria por ir a verlo... una noche inolvidable verdad? no tienes una foto donde se aprecie el JEFE y me la regales? gracias por compartirla Marcelo!

Bego dijo...

La vida sin ESOS momentos, no es vida :)
Me alegro d q pudieras disfrutarlo